Decidirme a crear este blog no fue muy dificil, por lo menos después de que anoche me pusiera a charlar con mi padre y rememorara como es que me inicié en este arte.
La conversación había tomado color político y hablar de nuestro candidato preferido era más bien lo que menos nos entusiasmaba, es entonces cuando recordé haber leído un libro llamado política para amador que me recomendaron en la universidad.
Le comentaba a mi padre que me impactó mucho el significado de política, amplio, demasiado amplio, tanto que incluso tenía que ver con la iniciativa que tomaría con respecto a la sociedad. Hubo una pausa, mi padre entonces me dijo: Hijo...¿No crees que el teatro te absorbe demasiado tiempo? Papá, le dije, ese es mi aporte político artisticamente hablando en la sociedad. No dijo nada, sin duda, algo pensaba pero sólo atinó a mirarme firme, quizás esperando a que me ria por la burrada que habìa yo dicho.
Me dedicó cerca de 20 minutos para explicarle que una de mis metas es introducir el gusto por el tetro en nuestra familia, luego en nuestras amistades y finalmente en las personas que no lo son precisamente. Recordé con gratitud la emoción desbordante que sintió una vecina mia cuando fue a ver al elenco de la USMP, del cual soy parte, en la obra Resquebrajado. Terminó llorando y deseando volver al teatro en otra oportunidad, en efecto, nunca antes había pisado un lugar de esos. Hasta estos días me pide llevarla otra vez a aquél lugar donde se reviven emociones. Yo complacido.
Mi padre se sentó a mi lado y me susurró: Yo también quise ser actor hijo, pero eso en mi época se le atribuía a la gente de dinero, nunca refuté a mi madre. No creas, la comprendo más que nunca, eramos muchos hermanos y bastante pobres como para dedicarme a placeres egoístas. Adelante amigo, no estás sólo en esto, aquí está tu familia para apoyarte.
Empecé con la loca idea de dirigir a mi grupo de salón( 4to de secundaria) en el concurso municipal de mi distrito, ganamos todo y fuimos felices por un tiempo. En el taller de teatro de la universidad me empezaba a resignar a que no había nacido para esto. Terco yo, me presenté a la audición para integrar el elenco, entré, empecé a escribir guiones y se los presenté al profesor del taller y del elenco, me felicitó a medias. Eso no me bastó.
Ya han pasado casi 2 años y me he convertido en actor, guionista y director de un ambicioso proyecto que me llevado a perder la verguenza y convocar a grandes actores amigos que conozco en la facultad. Nos reunimos todos los viernes después de clases, nos apasionamos con el guión y luchamos con nosotros mismos para no salir corriendo con los amigos de salón a bailar por ahí.
Yo no sé si ganaremos el siguiente concurso. Yo ya he ganado mucho. Los aplausos de mi familia me reconfortan. El compromiso de mis compañeros me motiva. Esta carrera es de no caer. Me quedo con la frase de una integrante del elenco:
Viajar en el tiempo y el lugar, ser quien no eres sin ser juzgado. Para mí, el teatro es como la vida, solo que en él los ensayos sí están permitidos”(ANDREA CLOSA)
GRACIAS A TODOS. ESTO RECIÉN COMIENZA.